Homenaje a Santa Eulalia

A menudo, tras las puertas de cristal de una tienda, se encierra mucho más de lo que en apariencia llena sus vitrinas y mostradores. Años de historia, vivencias, ilusiones y acontecimientos son los que Santa Eulalia guarda entre sus paredes, ya que es uno de los comercios centenarios de la ciudad de Barcelona.

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Fotografías: © Hector Castro Martorell

 

Actualmente se encuentra en el Paseo de Gracia, 93 y además de colecciones de prêt-à-porter de grandes marcas, ofrece el servicio de sastrería y camisería a medida para hombre. Su origen se remonta a 1843, cuando Josep Tarbener y su hijo Salvador inauguraron una tienda de artículos textiles en la calle de la Boquería número 15, junto a las Ramblas. El éxito la acompañó desde el principio y permitió ampliar el negocio, de manera que en 1898 Domingo Taberner, hijo de Salvador y nieto del fundador, decidió demoler cuatro edificios situados en la calle de la Boquería, esquina con el Pla de la Boquería, para construir un nuevo establecimiento. Justo en ese lugar la tradición situaba el martirio de Santa Eulalia, patrona de la ciudad, y por este motivo, en la fachada de la nueva construcción, se incluyó una imagen de la santa que aún se conserva. También influyó en el nombre de la tienda, un edificio señorial de varias plantas que se llamó “Grandes Almacenes Santa Eulalia”.

Era la época culminante del Modernismo, uno de los movimientos culturales y artísticos más influyentes en la ciudad, cuyo desarrollo se vio muy ligado a la nueva clase social en auge: la burguesía industrial. El aumento del negocio hizo que en 1908 Domingo Taberner buscara un socio en la figura de Lorenzo Sans Vidal, quien ya poseía un comercio textil llamado “Las Columnas”. Siete años más tarde y tras el fallecimiento de Domingo Taberner, su viuda vendió el negocio a Sans, quien falleció también dos años después haciéndose cargo su hijo, Luís Sans Marcet, antepasado de los actuales propietarios.

En 1926 se celebró en la planta superior de la tienda el primer desfile de modelos de la ciudad de Barcelona, con tal éxito que la fórmula se repitió cada temporada hasta el estallido de la Guerra Civil, que supuso la colectivización de la empresa. En este periodo de restricciones, su función se limitó a la confección de uniformes militares para oficiales. Tras el final de la contienda la tienda recuperó sus actividades y la sección de Alta costura y la de venta de tejidos y complementos para señora se trasladó al número 60 del Paseo de Gracia. Unos años después, la sección masculina también abandonó la tienda de la calle Boquería, trasladándose también al Paseo de Gracia, pero al número 93.

En 1940 se constituyó la Cooperativa española de Alta Costura, con el objetivo de promocionar las grandes casas del sector. Santa Eulalia formaba parte de ella y participó en el desfile que se celebró ese mismo año en la cúpula del teatro Coliseo. Era el inicio de la época dorada de la Alta costura en España y la presentación de nuevas colecciones mediante desfiles era todo un acontecimiento social. La década de 1940 se cerró con la inauguración de una tienda en Tánger en 1949 y la de los años 50 trajo la participación en desfiles internacionales de la mano de la Cooperativa de la Alta Costura, en ciudades como Venecia, Egipto, Nueva York o Marsella. Un dato remarcable es la ampliación de los talleres en 1958 con más de 750 empleados, entre los establecimientos dedicados a moda masculina y femenina.

A la hora de proponer nuevas colecciones la firma se basaba en un estilo sobrio, con especial detalle en la línea y en la calidad de los tejidos. Pedro Formosa fue el director creativo desde la década de 1920 hasta su fallecimiento en 1970 y las hermanas Bundó, María y Josefina, se encargaron del taller de fantasía desde la década de 1940 hasta la de 1990. A los desfiles asistían, siempre bajo estricta invitación, clientas y personalidades influyentes de la sociedad. Y a la tienda, además de la clientas que encargaban vestidos, venían modistas de toda España para comprar tejidos y patrones, que Santa Eulalia vendía en exclusiva, siendo uno de los comercios con más categoría del país.

Las puestas de largo y los estrenos en el teatro del Liceo llenaban los probadores de la firma meses antes de los acontecimientos y un ejemplo de ello es el vestido que se presenta en este artículo. Fue donado al Centre de Documentació i Museu Tèxtil de Terrassa (CDMT) por María Asunción Ventalló i Arch, perteneciente a una familia de industriales textiles de Terrassa y se encargó para un estreno en el Liceo.

Está confeccionado en glacé de seda de color negro, con cuerpo drapeado de tirantes y falda de amplio vuelo. El drapeado está montado sobre un cuerpo base con costura central delante, de donde salen las pinzas del pecho, y tiene costadillos a cada lado. En la espalda hay abertura central que se abrocha con cremallera y que queda oculta por la banda drapeada que viene del delantero. En la base de los tirantes, en la espalda, hay aplicado un lazo del mismo tejido. La falda está formada por varias capas de tejido: la exterior tiene un volante de encaje decorando el bajo y por debajo lleva cuatro capas para dar volumen a la falda, dos de glacé y dos de tul de seda negro, todas con volante de encaje en el bajo. El cuerpo está reforzado interiormente con ocho ballenas y una cinta grosgrain en la cintura. Tal y como sucede con los vestidos de esta categoría, las costuras principales están realizadas a máquina pero todos los acabados (pulido de los cantos interiores, sobrehilado, puntadas de refuerzo, drapeado, etc.) están cosidos a mano. Cosida a la cápsula de una de las ballenas se encuentra la etiqueta de la firma “Santaeulalia”. Está datado a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960 y recoge el estilo de vestido muy femenino y glamuroso de la época, (ver imágenes al final del artículo).

En la reproducción para la muñeca maniquí he intentado ser siempre fiel al original, tanto en la elección de los tejidos como en la confección del vestido. Para completar el conjunto he elegido complementos y un peinado que fueran en consonancia con la época. Las fotografías están realizadas por Hector Castro, fotógrafo profesional y compañero en diferentes campañas documentando fondos de museos, y en ellas se pretende recrear la estética de las imágenes en blanco y negro que la firma hacía a sus diseños.

Los fondos del CDMT, de otros museos de indumentaria y de colecciones privadas conservan piezas realizadas en Santa Eulalia, pero se ha elegido este modelo porque a pesar de tener una antigüedad de más de cincuenta años, sus características y estilo lo hacen una prenda intemporal, convirtiéndose en un clásico de la moda.

Vestido N.Reg. 14128, Centre de Documentació i Museu Tèxtil de Terrassa

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Fotografía: © Quico Ortega, Centre de Documentació i Museu Tèxtil de Terrassa

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Etiqueta interior con la marca. Fotografía: © Merce López García

La historia completa de la casa e imágenes de publicidad y modelos pueden consultarse en: http://www.santaeulalia.com/es/inside-santa-eulalia/historia-es/

Para ver detalles del vestido original se puede consultar la base de datos Imatex del CDMT en el enlace: http://imatex.cdmt.es/_cat/CercaAvancada.aspx?idioma=2 (escribiendo en el campo “Número de registro” 14128)